
No me apetece aspirar el humo turbio que alguna gente tiene insertado por dentro y que le sale escandalosamente por la nariz sin que ellos se den cuenta. No quiero llegar a casa y echar peste..., una peste que no es mía.
No quiero fumarme a nadie, ni manchar mis pulmones y tener que toser sonoramente para expulsar la mierda sobrante que esa persona ha dejado dentro de mí en forma de escupitajo... En todo caso quiero esnifar a una persona transparente, que brille, que no sea nociva para mi interior, que me aporte oxígeno puro, que me insufle vida por la boca. Aspirar a alguien lentamente por la nariz y que su transparencia y la mía entrelacen las manos y hagan sombras chinescas sobre la montaña rocosa de mi ventrículo izquierdo. Poder hacer un picnic con comida transparente y, así, calmar mi hambruna de vivir, crear música hipnotizante mientras rozamos nuestras pestañas como si de un violín se tratase, recorrer nuetras espaldas transparentes en busca de alguna grieta y colarnos por dentro, muy dentro..., más adentro todavía.
No quiero fumarme a nadie, ni manchar mis pulmones y tener que toser sonoramente para expulsar la mierda sobrante que esa persona ha dejado dentro de mí en forma de escupitajo... En todo caso quiero esnifar a una persona transparente, que brille, que no sea nociva para mi interior, que me aporte oxígeno puro, que me insufle vida por la boca. Aspirar a alguien lentamente por la nariz y que su transparencia y la mía entrelacen las manos y hagan sombras chinescas sobre la montaña rocosa de mi ventrículo izquierdo. Poder hacer un picnic con comida transparente y, así, calmar mi hambruna de vivir, crear música hipnotizante mientras rozamos nuestras pestañas como si de un violín se tratase, recorrer nuetras espaldas transparentes en busca de alguna grieta y colarnos por dentro, muy dentro..., más adentro todavía.