30 de enero de 2012

Te digo, te cuento.


A veces me acerco poco a poco al asa de la taza de café y le cuento cosas, secretos, por el simple hecho de que parece una oreja dispuesta a escucharme.

6 comentarios:

Loco dijo...

La de veces que he hecho lo mismo.

Un beso niño.

De incóñito dijo...

Procura que no sea café con mala leche. Eso hace a la taza poco receptora.

Anónimo dijo...

Me encantan todas tus entradas, son tan buenas y a veces hast ame siento identificada.
Me gustaría poder ponerme en contacto contigo, ya sea a través de una red social, o lo que sea.
Yo también tengo un blog, donde suelo poner experiencias mias y cosas por el estilo intentado darle un poco de belleza utilizando figuras retóricas, aunque me gustaría mucho mejorar mis textos.
Me gusatría mucho poder hablar contigo, contactarme contigo, y, perdona si me repito muchas veces pero para mí sería toda una ilusión poder contactarnos.
Muchas gracias.
Unbeso :D

Toshiaki dijo...

Hola, anónima!

Lo primero es darte las gracias por tu comentario. Me alegro que te gusten! Escribo sobre cosas típicas de la vida pero dandoles un tono poético-literario... Se hace lo que se puede! :)

Pero, ¿dónde está tu blog? No has dejado enlace para poder ver, leer o cotillear. En cuanto a lo del contacto..., debo decir que guardo bastante mi intimidad, así que lo de las redes sociales así de primeras, pues me cuesta un poco, la verdad..., prefiero el "anonimato" de los emails. Entiendes lo que te digo, no? Si estás interesada puedes escribir a xscape_es@yahoo.com. Si encuentro un ratillo no tengo problema en responderte!

Un saludo!

Toshiaki dijo...

Ah!!!, por cierto..., de incóñito, no te conozco, no? Lo del café con mala leche nunca!, siempre le echo dos de azucar :) Un saludo y gracias por leer!

De incóñito dijo...

No, no me conoces, pero te sigo.
Y me encanta cómo lo haces.