13 de enero de 2011

Hoy..., que no es poco.


Hay veces que la marejadilla de mi cama no me deja descansar demasiado bien. No es bueno sentirse a la deriva en el mar de tus propios sueños...

No, no estoy en una época mala de mi vida. Ultimamente me siento bastante siento tranquilo, con ganas de disfrutar de las pequeñas cosas que me ofrece la vida... Es algo así como cuando vas a un supermercado y una azafata con una bandeja te da algo para que lo pruebes. Lo cojes, le das un bocado y lo saboreas. Pues así. Quiero saborearlo todo aunque sea pequeñito.

Voy por la calle agarrando de cada brazo a los corchetes del paréntesis dónde vivo ahora mismo. No quiero que nada ni nadie los sobrepase. Quizá me pierda gente y cosas, pero no me apetece despejar ecuaciones mentales de nadie. Quizá a mi calculadora solar se le ha acabado el sol..., quizá el sol lo llevo ahora por dentro y lo apago y lo enciendo cuando a mí me dé la gana.

Y me como las ganas junto con un bocadillo de atún con pimientos... Porque tengo ganas, señores, pero las engullo después de tomarme el omeprazol del autoconvencimiento para que no me siente mal.

¿Vomitar? No. Hoy más que nunca quiero quedarme con todo dentro... Ya llegará el momento de sacarlo. Ya llegará el momento de que mi cama sea mi propio salvavidas.


5 comentarios:

Elena Lechuga dijo...

Con dos cojones

Toshiaki dijo...

Y tres si hace falta :)

Loco dijo...

Ay, ¡cómo me gusta este nuevo positivismo!

Es más, diría yo que ese sol está a punto de brillar con más fuerza que nunca.

Un beso niño.

Música dijo...

como te entiendo..., te robo esto: "quizá el sol lo llevo ahora por dentro y lo apago y lo enciendo cuando a mí me dé la gana".
pim pam pum, bocadillo de atún! Besazo!

Toshiaki dijo...

Loco, así he acabado el año y así quiero continuarlo! Una cosa es querer y otra poder, pero por ahora puedo! jajaja

Música, tú roba, y enciende el sol de dentro!! :)

Besicos!!