
Se me abren las carnes cada vez que te veo e, irremediablemente, observo como los deseos salen disparados a través de mi piel hacia dónde estás tendido... Se me abren las ganas de hurgarte con la lengua y, de esa manera, hacer rafting por el surco de tu espalda. Poco a poco bajar en tirolina hasta la cueva de tu culo y recrearme haciendo espeleología por esas montañas musgosas que siempre añoré. Podría encender mi linterna y encontrar el camino hacia tu interior, sin equivocarme, sin equivocarte.
Date la vuelta y déjame escalar tu pene. Hagamos chin-chin con la punta de nuestras soledades y bebamos de ellas hasta atragantarnos. Deja que corone la cima lentamente con la bandera de mi boca y celebrémoslo, finalmente, con una copa de espuma de champagne al más puro estilo Hollywood.
Una vez terminado todo déjame insertarme dentro de ti de nuevo y, después, cierra la cremallera en forma de cicatriz que te he dejado para no dejarme salir nunca de ahí... Nunca.
Date la vuelta y déjame escalar tu pene. Hagamos chin-chin con la punta de nuestras soledades y bebamos de ellas hasta atragantarnos. Deja que corone la cima lentamente con la bandera de mi boca y celebrémoslo, finalmente, con una copa de espuma de champagne al más puro estilo Hollywood.
Una vez terminado todo déjame insertarme dentro de ti de nuevo y, después, cierra la cremallera en forma de cicatriz que te he dejado para no dejarme salir nunca de ahí... Nunca.