1 de abril de 2011

¿Listos para disparar en el medio del cerebelo?


Casualidades de la vida mi amigo R. se folló hace un tiempo a mi profesor de Pilates, S. Ya todos sabemos que el mundo gay es muy pequeño, tanto que asusta, tanto que, a veces, me deja las pelotas del tamaño de huesos de aceituna apostados en un inmenso plato blanco llamando mundo. Pues el caso es que cuando le dije a mi amigo que, a parte de flexible, el profesor era muy majo, me miró con cara de asombro y me pregunto: "¿En serio es simpático?"... O sea, seguramente se verían los ojetes en primer plano, bien abiertos como donuts de chocolate, las venas de la polla frente a la cara, palpitando en la punta de sus narices, y, sin embargo, no sabía si S. era simpático o no... ¿No es triste? Me resulta chocante, me asusta mucho. De nuevo me deja las pelotas del tamaño de cuentas de rosario.

Y, mientras, me dejo querer por alguien que sé que con él no voy ni a la esquina del metro. Siempre con las cosas habladas, siempre con las cartas en la mesa, siempre con los calzoncillos manchados de líquido preseminal y siempre dispuesto a que me cubra con sus alas mientras duermo porque volar, lo que es volar, no me hace.

Y se me clavan las ganas de clavarle la polla hasta el cerebelo y, así, poder contarle cosas con el agujero de mi uretra. Se convertiría en una especie de boca susurrante y le diría todo aquello que se me ocurriera en ese momento. Seguramente producto de mi excitación, seguramente producto de mi imaginación. Seguramente todo producto de mi taquígrafa de turno; la soledad.


3 comentarios:

Loco dijo...

Esto parece sacado del libro:

'Short Cuts'

Un beso niño.

Toshiaki dijo...

No conozco el libro, Loco. ¿Me lo recomiendas?

Besote!

Loco dijo...

Pues sí. Son unos 6 relatos cortos de personajes que se entrecruzan. Muy bueno. Lo que no sé es si está catalogado.

'Vidas cruzadas' de Raymond Carver.

Un beso niño.