
La "v" de la palabra volver siempre me pincha con su vértice en el lado izquierdo del corazón y en el derecho de la cabeza.
Mañana vuelvo. Mañana notaré el pinchazo.
Mañana mientras duerma los fantasmas me rozarán con sus sábanas en la cara y, aunque intente evitarlo, escucharé "te quieros" olvidados bajo el sonido sordo de las cadenas fantasmales que se arrastran por mi columna vertebral.
Mañana escarbaré en los cajones que un día fueron suyos para encontrar una pista o, quizá, un agujero donde poder esconderme los días que le eche de menos. Agazapado. Muy callado. Pequeñito. Mientras respiro.
Mañana vuelvo a Valencia, que también empieza por "v", y lo hago para intentar limar ese vértice y que no me pinche más. Echaré mano de alguna lima marca "valentía" que, al fin y al cabo, también empieza por "v". Ironías de la vida.
Y no hace falta que llegue mañana para llorar con este vídeo. Hoy es un buen día para hacerlo.
Mañana vuelvo. Mañana notaré el pinchazo.
Mañana mientras duerma los fantasmas me rozarán con sus sábanas en la cara y, aunque intente evitarlo, escucharé "te quieros" olvidados bajo el sonido sordo de las cadenas fantasmales que se arrastran por mi columna vertebral.
Mañana escarbaré en los cajones que un día fueron suyos para encontrar una pista o, quizá, un agujero donde poder esconderme los días que le eche de menos. Agazapado. Muy callado. Pequeñito. Mientras respiro.
Mañana vuelvo a Valencia, que también empieza por "v", y lo hago para intentar limar ese vértice y que no me pinche más. Echaré mano de alguna lima marca "valentía" que, al fin y al cabo, también empieza por "v". Ironías de la vida.
Y no hace falta que llegue mañana para llorar con este vídeo. Hoy es un buen día para hacerlo.
Sigur Ros - Viorar vel til Loftarasa







