5 de octubre de 2009

Sitges.



Este finde he estado en Sitges en el festival de Cine Fantástico y de Terror y, la verdad, me han dado más miedo los especímenes que he visto paseando por las calles que las propias películas... He llegado a la conclusión de que los gays en Sitges son como las cucarachas, salen casi todos de noche. Con nocturnidad y alevosía.

Ha estado bastante bien porque me he reído, he comido, he paseado, he creado nuevos y buenos recuerdos y, en definitiva, me he sentido cómplice con todo lo que me ha rodeado. Dígamos que los momentos más incómodos han sido cuando dos de mis amigos no han parado de hacerse arrumacos y cariños durante las 24 horas del día, cosa bastante normal en una pareja reciente, pero no pude evitar sentirme "mal" ante tal visión de empalagamiento y azúcar.

¿Envidia?, puede ser, no lo niego. Aún estoy algo escaldado y me escuece todo lo relacionado con el tema... Prueba de ello lo tiene la canción que ha hecho de BSO de mis días en Sitges, "Muera el amor". No puedo estar más de acuerdo..., aunque sólo sea una pose. Aunque sólo quiera autoconvercerme de ello. A mí, por el momento, me sirve.

Ahora, en Valencia, me siento más relajado, sin sensaciones recientes que latan en mis sienes y me pinchen, porque ya nadie a mí alrededor se babosea constantemente, porque nadie dice "Qué guapo eres", "Nó, tú mucho más", porque nadie se hace masajes en los pies públicamente y porque nadie trastoca el endeble muro de papel de fumar que rodea la colilla de mi corazón.



8 comentarios:

Loco dijo...

Una de las cosas que más envidia me da es ver cuando se empieza una relación. Tienen todo lo que en este momento más echo en falta: el empalague.

Luego a medida que la relación avanza envidio la (com)prenetración.

Y cuando ya caen en la monotonía, no soporto que me digan: '¡No sabes la suerte la que tienes de estar sólo!

Hijos de puta.

Toshiaki dijo...

Pues para estar Loco dices cosas muy cuerdas... Totalmente de acuerdo contigo.

Yo no soy mucho de envidiar ese tipo de cosas, de hecho vivo con una pareja de lesbianas (en plena crisis, todo sea dicho) desde hace mucho, pero ahora, justo en este momento, me revuelve los intestinos, es algo visceral. No necesito eso, y si lo puedo evitar, pues mejor.

En fin, siempre me quedarán los donuts del Dunkin´ Cofee que me compré en Sitges!

Música dijo...

nada como el encoñamiento, me encanta estar encoñada y ser correspondida. Pero a lo que cuentas, cuando tu no estás en ese punto y encima recuperándote de algo, todo a tu alrededor parece una conspiración contra tí, es como darle dulces a un diabético y es espantoso.

Toshiaki dijo...

Ahí le has dao, Música. A mí me gusta ver a la gente encoñada pero ahora prefiero odiar el amor! jajaj Ya se me pasará..., espero que pronto,pq ahora me ha dao por comer donuts! jaja

Música dijo...

si no tienes diabetes Dios ve que eso es muy bueno jajaja, yo ya no se ni por lo que me da..., estoy en un punto extraño, intentando boicotearme lo menos posible, a veces hasta lo consigo.

La Semana Fantástica dijo...

Ahí te mando otra música para el despecho, toshi.

Para de hoy en adelante, ya el amor no me interesa... ¡Claro que no! Yo paso también.

http://www.youtube.com/watch?v=sF46YpRkINA

Toshiaki dijo...

Me encanta, Fantástico!!! Muy a lo Chavela Vargas! A ver hasta cuando el amor no nos interesa...., que somos débiles! (al menos yo).

Música, no hace falta que te de por nada, mientras que no te de por ponerte bombas lapa a ti misma!

Besos para ambos dos en los pezoncillos.

Música dijo...

entre la cita del ginecólogo y tus besos en los pezones me estoy poniendo cachonda.
No a las bombas lapa, si acaso alguna mina explota, pero no por ello dejo de andar. Lo mejor del paso del tiempo es que los duelos son más cortos y no podemos permitirnos perder el tiempo en chorradas que no nos satisfagan.ABAJO EL AMOR ADULTERADO!