
Me gusta que el sol se corra en mi cara. Que sus rayos se deslicen por mi boca, que poco a poco se introduzcan dentro de mí y acaben follando salvajemente con mis pensamientos.
Me gusta ver la gente correr, ver como ocupan su tiempo para no pensar en otras cosas, algo así como hacer de sus recuerdos la tierra que pisan.
Me gusta sentirme parte de algo que no sé muy bien qué es, que no entiendo cómo funciona pero que noto que está ahí, fluyendo a mi alrededor. Ser un peón pero sin saber muy bien qué casilla pisar. Jaque mate a la ilusion, es lo único que sé.
Me gusta ver como se cruzan dos tranvías al mismo tiempo y observar como cada uno sigue su camino. Me gusta pensar que es lo mismo que me pasa a mí con todas las relaciones sentimentales que he tenido. Direcciones opuestas, destinos diferentes... Ya casi no me queda gasolina.
Hoy me gusta todo, absolutamente todo, menos mi vida.






